martes, 30 de noviembre de 2010

Vivo en una película...

Hoy descubrí que definitivamente vivo dentro de un film... y todo lo que pasa dentro de él es increíble... lo malo es que mientras más me intereso por ver lo que pasa, me voy insertando en un laberinto del cual me cuesta mucho volver a salir. Sin embargo, si estoy parado en el borde, puedo manejar todo... cambia toda la perspectiva de un simple día, no hay pánico, felicidad, ni miedo, sólo un landscape de códigos... una armonía de sucesos recorriendo el espacio en tres dimensiones incluso donde no podemos ver ni escuchar y también ocurriendo acá mismo sin que podamos ser capaces de leer ese formato.
Mi pregunta nace hoy por la mañana, caminando con un frío que provocaba un leve dolor en cada mueca que gestualicé hasta llegar a mi clase de idioma. Estaba solo, caminando en una calle llena de nieve y con un sol que la disfrutaba sin querer derretirla, con "Wake up" de los Rage animando un soundtrack de mi vida-film sonando en mis audífonos y asi, sin aviso alguno, todo se volvió un eterno slow motion, miré a mi alrededor y ví dos blondas y estilizadas escandinavas pasando por mi lado y conduciendo sus bicicletas hacia sus clases casi bloqueando la luz del sol que asomaba desde aquel segundo plano, casi como un Urban-NatGeo nórdico, en la esquina una hermosa mujer detiene su espectacular BMW para dejarme cruzar la calle y asiente con su cabeza sonriendo al darle yo las gracias, cruzo la calle y las casas son perfectas, algunas parecen sacadas de cuentos, o de una película... Llego a mi clase y como todos los días soy el único hombre aprendiendo sueco en una clase con 10 mujeres de 9 países diferentes... cómo llegué acá? y no lo sé, pero aún me siento en el borde y todavía lo puedo apreciar de una
manera que no es la correcta para vivir dentro...
El asunto de los códigos queda pendiente... pero están en todas partes, a veces casi se puede ver el futuro con ellos.



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